El conjunto de habilidades, conocimientos, actitudes y valores que una persona necesita para desempeñarse eficientemente en los diferentes ámbitos de su vida, son competencias humanas. El desarrollo apropiado de competencias personales, sociales y profesionales, facilita a la persona la adaptación adecuada a situaciones cambiantes y responder en forma asertiva a los requerimientos y desafíos que se le puedan plantear en el desempeño de sus diferentes roles en esos ámbitos.
Las competencias humanas comprenden habilidades cognitivas, como el pensamiento crítico y la solución de situaciones problemáticas, habilidades intrapersonales como la autoconciencia y la inteligencia emocional, y, habilidades interpersonales como la comunicación efectiva y el trabajo en equipo. Estas competencias son determinantes del éxito personal, académico y profesional.
Las competencias cognitivas, fundamentales para el procesamiento de información, la resolución de problemas y la toma de decisiones, además de la capacidad de analizar y evaluar la razonabilidad de la información mediante el pensamiento crítico, incluyen la memoria, el razonamiento lógico y la atención. Estas competencias permiten la retención de información, la comprensión, el aprendizaje y la generación de nuevas ideas.
Las competencias intrapersonales son las habilidades y capacidad de la persona para reconocer y entender los pensamientos, motivaciones y valores que definen su modo de comportarse; la capacidad y habilidad para gestionar sus emociones; la actitud positiva para adaptarse a los cambios y superar las adversidades; la capacidad para mantener
el equilibrio mental y físico; la habilidad para comprender y compartir sentimientos con los demás; la capacidad para planificar y organizar el tiempo y la constancia y enfoque requerido en la realización de las tareas que deba llevar a cabo.
Las competencias interpersonales abarcan las habilidades y la capacidad de la persona para relacionarse y mantener interacciones positivas y eficaces con los demás, en los ámbitos personal, social y profesional. En esta categoría de competencias se incluyen la comunicación efectiva, la habilidad para resolver conflictos, la empatía, el trabajo colaborativo, el liderazgo, la asertividad, la gestión emocional, habilidad para negociar, habilidad para relacionarse con los demás, la adaptabilidad a diferentes contextos sociales, la escucha activa y la capacidad de persuasión e influencia.
Las competencias se desarrollan y evidencian en contextos específicos del entorno y de acuerdo al tipo de experiencia que tenga la persona; por lo tanto, es de esperar, que no todas las competencias pueden resultar igualmente efectivas en todos los entornos y situaciones.
Las competencias humanas están interrelacionadas, por lo que pueden evidenciarse conjuntamente en diferentes ámbitos y desempeños de roles. Por ejemplo, la competencia para trabajar en equipo, requiere competencias de liderazgo, comunicación asertiva, negociación, etc.
Finalmente, es importante anotar que el desarrollo de las competencias se da a lo largo de toda la vida, lo cual significa que son dinámicas y evolucionan en la medida en que las personas adquieren nuevas experiencias, conocimientos y habilidades.